Alice In Chains – Rainier Fog (2018)

¿Cómo afrontar la crítica del nuevo disco de uno de tus grupos favoritos? Ante esta encrucijada me hallo al tener que destripar “Rainier Fog”, el último álbum de Alice In Chains. Desde el punto de vista del fan hay dos posiciones predominantes: la del fan acérrimo que alaba todo lo que componga su banda favorita sin ninguna perspectiva crítica, y la del fan nostálgico, aquel que detesta cualquier atisbo de evolución en su banda predilecta y que piensa que el único disco que merece la pena es el primero. Desde el punto de vista del crítico mi deber es tratar de tomar distancia y analizar los puntos fuertes y débiles de un trabajo. A medida que escuche más veces el disco, y con el paso del tiempo, es probable que la percepción cambie. Es normal, nos pasa a todos, pero con las cuatro veces que he podido escuchar el álbum en estos días previos a su lanzamiento creo que me hago una idea de lo que representa este álbum para la propia banda y de lo que puede representar para sus seguidores. Cinco años han pasado, ni más ni menos, desde “The Devil Put Dinosaurs Here”, su última referencia discográfica, y es por ello que las ganas de degustar el nuevo material de Alice In Chains eran enormes, así como las expectativas que se habían creado alrededor del mismo. Veamos si las han cumplido…

“Rainier Fog” marca algunas primicias para la banda: además de ser su primer álbum en cinco años, es su primer álbum para BMG y su primera grabación en su ciudad natal en más de 20 años (vale la pena señalar que el título del álbum es un homenaje a Seattle). Grabaron en Studio X, la misma instalación donde grabaron el álbum homónimo de Alice In Chains de 1995 (cuando el estudio era conocido como Bad Animals). El proceso de grabación también hizo que la banda pasara un tiempo en Henson Recording Studios en Los Angeles y en el estudio de Nashville del productor Nick Raskulinecz, con el que han trabajado por tercera vez en este álbum. “Rainier Fog” fue mezclado por Joe Barresi (Queens Of The Stone Age, Tool) y como decía anteriormente supone un homenaje a sus raíces como banda y a la ciudad que la vio nacer, de hecho han celebrado numerosos eventos a lo largo de la semana para celebrar el lanzamiento como la actuación el pasado martes a 152 metros de altura en una plataforma de cristal giratoria situada en lo alto del Space Needle, conocida popularmente como “la aguja de Seattle”, o la actuación sorpresa preparada para mañana en algún punto de la ciudad para la cual han escondido diez CDs firmados por toda la ciudad que sirven de entrada para el espectáculo para quienes los encuentren. Como podéis intuir, éste no es un trabajo más para ellos, y realmente lo que nos encontramos dentro lo confirma. “The One You Know” es el tema que abre el álbum y también fue, a principios de mayo, el primer adelanto que nos dieron de “Rainier Fog”. Un tema que arranca con un riff denso y machacón coronado por un gran estribillo que se graba a fuego en el cerebro. Canción 100% Alice In Chains que demuestra que han vuelto con más fuerza que nunca. En un estilo similar se mueve “So Far Under”, el segundo tema que nos adelantaron. Un corte de atmósfera asfixiante que parece extraído del mismísimo “Dirt” ¿Estamos en 2018 o en 1993? Recuperar el sonido de sus orígenes – o mejor dicho “enfatizar”, porque en realidad nunca lo han perdido – siempre es una buena noticia, pero Cantrell y los suyos no se conforman con eso y quieren demostrar que no hay nada que se les ponga por delante y el tercer single que nos presentaron fue “Never Fade”, un trallazo que sorprende por su frescura, y es que pasa por ser uno de los temas más rocanroleros de su discografía. En una línea similar, aunque más pesado, tendríamos “Drone”, un corte entre el rock & roll y el doom, edificado sobre un riff sabbathiano que es una pura delicia. El tema que da título al álbum es más directo y muestra una velocidad y dinamismo que me recuerda a “Check My Brain”, una de las canciones más destacadas de “Black Gives Way To Blue”, el primer álbum de la era post-Staley. La vertiente más abiertamente grunge la muestran en “Fly” y “Deaf Ears Blind Eyes”. El primero se inicia con un arpegio muy en el estilo de Nirvana y a medida que avanza se va haciendo más reconocible en nuestros protagonistas, con un solo épico en el que Jerry Cantrell evidencia por enésima vez su clase como guitarrista, mientras que el segundo es más denso y oscuro de principio a fin. Con “Red Giant” nos introducen en terrenos más metaleros con Kinney y su batería dando un empuje bestial y con las voces de DuVall y Cantrell facturando un estribillo brillante y emotivo, seña de identidad de los de Seattle. Si algo destacaría de este álbum en el aspecto negativo, o al menos que me sorprende por su ausencia, es que no hayan utilizado apenas guitarras acústicas. Tan solo aparecen en “Maybe” y bastante tapadas por las eléctricas. Es lo más parecido al clásico medio tiempo de Alice In Chains, algo que se echa en falta en mayor medida en este nuevo trabajo. Y así, poco a poco y casi sin darnos cuenta hemos llegado el final del álbum, un cierre perfecto a cargo del introspectivo y de aires progresivos “All I Am”. Escalofriante, emocionante y melancólico, el tema más extenso de “Rainier Fog” nos envuelve en esa capa de niebla que empapa un álbum que estoy seguro hará las delicias de los que consideramos que “The Devil Put Dinosaurs Here” era un disco demasiado plano.

En el transcurso de su carrera, Alice In Chains ha tenido múltiples nominaciones a los premios Grammy, ha vendido más de 30 millones de álbumes en todo el mundo y ha conseguido una base de fans acérrima alrededor del mundo cuyos miembros ascienden a millones. Paradógicamente, el grupo de menor éxito comercial del Big Four del grunge (siempre por detrás de Nirvana, Soundgarden y Pearl Jam) es el que mayor talento atesora, y a pesar de las tragedias y dificultades que han tenido que superar ahí están, siendo una de las bandas de rock estadounidenses más exitosas e influyentes de todos los tiempos. Mientras Jerry Cantrell siga en pie hay Alice In Chains para rato…

Alice In Chains (William DuVall, Sean Kinney, Jerry Cantrell & Mike Inez)

Lo mejor: Alice In Chains han dado con la tecla. No se regodean en su excelso legado repitiendo la misma fórmula, ni tampoco rompen con todo ofreciendo algo irreconocible. En “Rainier Fog” encuentran el justo equilibrio para regalarnos un gran disco de rock alternativo que tiene visos de convertirse en un clásico atemporal.

Lo peor: Quizá con más escuchas le saque alguna pega. De momento te dejo esa ardua tarea a ti, querido lector.

Alice In Chains “Rainier Fog” (BMG)

  1. The One You Know
  2. Rainier Fog
  3. Red Giant
  4. Fly
  5. Drone
  6. Deaf Ears Blind Eyes
  7. Maybe
  8. So Far Under
  9. Never Fade
  10. All I Am

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Fundador y director de Rock4Spain. Funcionario del rock & roll. Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.

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