Dark Stares – Darker Days Are Here To Stay (2018)

“Darker Days Are Here To Stay” es el largamente esperado álbum debut de los ingleses Dark Stares. La banda de St Albans, se formó en 2009 por los hermanos Miles Kristian Howell (voz, guitarra rítmica), Taylor Howell (batería, coros) y Brett Harland Howell (bajo, coros), junto a Harry Collins (guitarra principal, coros). Mi relación con la banda, he de reconocer que tiene un matiz nostálgico y sentimental, digamos. En un viaje con unos amigos, en mi primera incursión en Camden Town (la primera y única hasta el momento, no os creáis que soy tan cool y cosmopolita que me paso la vida yendo y viniendo de Londres), entramos en un garito como otro cualquiera donde había una banda tocando. Se trataba de cuatro chavales que tocaban un rock oscuro y adictivo, muy en la línea de maestros del rock alternativo como Queens Of The Stone Age o Muse. Disfruté bastante de su directo y me quedé con su nombre a la espera de encontrar material discográfico de Dark Stares con el que poder escuchar su música tranquilamente en mi casita… Y ahora, seis años después de aquella experiencia y tras la publicación de varios EPs, y de haber abierto para bandas como The Darkness o Enter Shikari, llega a nuestros oídos “Darker Days Are Here To Stay”, un gran álbum debut fruto de la madurez de una banda que lleva casi una década cincelando su propuesta.

En pocas palabras diré que si eres de los que te has sentido decepcionado por el nuevo disco de Arctic Monkeys, éste es tu disco. Un CD repleto de canciones sinuosas, de cadencia sexy donde destacan las melodías del bajo de Brett Harland Howell y la grave voz de Miles Kristian Howell. Si ya conocías a Dark Stares, el álbum te sonará familiar porque incluye cuatro de las seis pistas del EP “Soul Contract”. “Liquid Reign” es una de ellas, el tema elegido para abrir el álbum de la misma manera que hicieron con su anterior EP. Mientras que muchos álbumes se abren con una explosión, éste apuesta por engancharte a base de un hipnótico groove psicodélico. La voz grave y suave, en un registro muy similar al de Alex Turner, te arrastra junto a la serpenteante base rítmica y la fina melodía de guitarra en un corte de apertura de lo más atractivo que va a marcar las líneas maestras sobre las que los británicos han cimentado el álbum. “Sweet Rider 5” tiene un bajo más que pesado, resulta arrollador marcando un ritmo hipnótico y asfixiante que a más de uno le puede recordar a Royal Blood, amén de los primeros QOTSA, una influencia evidente en el sonido de la banda. “Pedal Pusher”, en cambio, es una canción mucho más ligera con acordes de guitarra nítidos y una voz más clara. En “Darker Days” el bombo y la caja de la batería de Taylor Howell marcan el rimo a unos riffs que vuelven a terrenos más pesados ​​y difusos, con unos versos tremendamente pantanosos hasta que el estribillo nos levanta del barro y en su parte final nos lleva a “Animal”, un corte con un ambiente más cálido que nos seduce con un ritmo psicodélico en el que intercalan riffs de rock & roll más clásico. Aquí, para lucimiento de Harry Collins, empiezan a jugar con guitarras más etéreas, algo que van a terminar de explotar en “Ordinary Way”, uno de los cortes en los que más evidentemente se plasma la influencia de Muse en su sonido. Un tema con gancho, con guitarras más directas y una emocionante interpretación vocal que hacen del tema uno de los más destacados del álbum. Tampoco le va a la zaga “Hips Don’t Shake”, que comienza con una voz baja y nítida acompañada de una guitarra también apagada hasta que estalla en un riff sencillo y penetrante sobre el que Miles (más Homme que nunca) puede lucirse acompañado de unos geniales y profundos coros por parte de sus compañeros. Un tema que junto a “Cruise Control” podrían haber sido extraídos de “Queens Of The Stone Age“. Veinte años después del icónico álbum debut de la banda de Palm Desert parece que Dark Stares ha rescatado ese sonido y lo pone ahí, al alcance de los nostálgicos que disfrutamos de la combinación de stoner cenagoso con rock alternativo accesible. “So Good” rompe en gran medida con el patrón que han marcado hasta aquí y la fórmula evoluciona hacia algo diferente, en una línea más post-punk con esos teclados ochenteros que recuerdan a Joy Division. “Their Game” es una canción pausada en su inicio y luminosa, aunque deriva en unos guitarrazos efectivos en su última parte. Un buen corte que nos dirige a la clausura del álbum que llega con “Feels (So Sad)” y su cadencia lenta y melancólica. Un tema sombrío que sirve para cerrar un álbum complejo, con luz y oscuridad, realmente cautivador aunque le falte quizá algo de rabia y alegría para llegar al sobresaliente, pero desde luego es un álbum genial y trabajado que augura un gran futuro para la banda.

 

Dark Stares (Brett Harland Howell, Miles Kristian Howell, Taylor Howell & Harry Collins)

Lo mejor: El nuevo disco que esperabas de Arctic Monkeys lo ha sacado Dark Stares

Lo peor: Todas las canciones individualmente son excepcionales, pero el álbum en su conjunto puede resultar algo monótono.

Dark Stares “Darker Days Are Here To Stay” (Autoeditado)

1. Liquid Reign

2. Sweet Rider 5

3. Pedal Pusher

4. Darker Days

5. Animal

6. Ordinary Way

7. Hips Don’t Shake

8. Cruise Control

9. So Good

10. Their Game

11. Feels (So Sad)

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Fundador y director de Rock4Spain. Funcionario del rock & roll. Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.

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