«Rebrote» es el primer disco homónimo de la nueva banda de Iñaki “Uoho” Antón (guitarra) y Jaime Moreno (voz), integrada por Miguel Colino (bajo), Jaime Tejedor (guitarra), Iñigo López (teclado) y José Ignacio Cantera (batería), todos ellos con una amplia experiencia que pone en valor el rock marca España, al que ha dado forma en el estudio Iñaki “Uoho” encargado de la grabación y producción del disco.
La banda ha cuidado con mimo el universo visual creando una pequeña película que acompaña el disco con videoclips producidos por Refrescos.TV y grabados a caballo entre Burgos y el teatro Campos Elíseos de Bilbao. La edición física no se queda atrás; es elegante y minimalista, una avanzadilla del modo de hacer que atañe a estos músicos.
El álbum cuenta con siete canciones. Treinta y seis minutos, con algunos cortes que superan los nueve. Toda una declaración de intenciones; aquí la música no entiende de parámetros ni de sentimientos medidos con cronómetro, es un acto introspectivo y tenemos la suerte de que se han dejado la puerta abierta a su interior, pasemos: Al entrar nos encontramos “Aceleraciones I: de luz” salpicada por versos del poema “El canto quiere ser luz” de Federico García Lorca recitados por Manolillo Chinato y donde Moreno proclama las letras con una gran tesitura de voz y un color personal. Las guitarras nos dejan riffs pegadizos sin dejar de lado un lirismo en los motivos y solos que bien podrían recordar a los violines de Extremoduro, sin ir más lejos es a Robe a quien han querido homenajear tras su fallecimiento con la publicación de “Cuando no estás tú”, alegoría total en su forma y sonido a «La Ley Innata»; carta de reconciliación con el sentimiento amargo de despedida. Esta canción no tiene estribillo, no lo necesita para emocionar. El ecuador del disco llega con el rock and roll “Un brote” al más puro estilo Elvis Presley en «Jailhouse Rock» o tantos temas de Platero y Tú, divertido, bailable y con un estribillo pegadizo que da paso a “…Sin disimular” donde Miguel Colino a las 5 cuerdas del bajo le imprime sello y hace caminar el tema, las guitarras y el teclado parecen responder de forma contundente y, junto a las voces armonizadas, la convierten en una canción fácilmente pegadiza. Se va acercando el final de esta ruta entre interiores con el que fue el primer single, “La flor de la verbena”, dejando claro que la idea de formar una banda no surge de algo comercial, sino de una necesidad, como explica la letra: Canto para respirar, buena elección de single que muestra todo lo que tiene que ofrecer esta banda y al que sigue “Acto de revolución” donde cada instrumento tiene su momento y el bajo vuelve a brillar, aunque la reiteración del estribillo puede llegar a resultar repetitiva. Para finalizar se cierra el arco con “Aceleraciones II: cromatismos” retomando el poema de Lorca del primer corte para dejarnos con lo que mejor saben hacer, rock con letras jóvenes y una música que rezuma experiencia y sabiduría, tranquila, pero con paso firme.
Este primer disco no solo marca una sólida carta de presentación, sino que también sirve de impulso para una gira por diez salas de España que arrancará el 6 de marzo en Madrid con entradas ya agotadas, al igual que en Bilbao. Con las tablas de estos músicos el directo es una apuesta segura donde es difícil defraudar. Disco cuidado donde los haya, alejado de inmediatez y prisas, crea una música que emociona, melodías que acompañan y sostienen, fuerza y elegancia que se dan la mano de nuevo en el rock español, esperemos que por muchos años más.
Nayara Iglesias
Rebrote (Jaime Moreno, Jaime Tejedor, Iñaki «Uoho» Antón, José Ignacio Cantera, Iñigo López & Miguel Colino)
Lo mejor: La arquitectura sonora del disco: composiciones cuidadas que dejan espacio a cada instrumento respetando los silencios y muy bien llevado al estéreo.
Lo peor: Resulta complicado alejarse de la inevitable comparación con Extremoduro, Platero y Tú o Inconscientes.
0 comments