The Black Keys – Let’s Rock (2019)

 

Después de cinco años alejados del foco, el dúo de Ohio está de vuelta con un nuevo disco titulado «Let’s Rock». Su novena referencia de estudio representa, en gran medida, un regreso al sonido clásico de la banda, el garage, estilo que predomina en sus primeros trabajos y del que se habían ido desmarcando poco a poco, y de forma más descarada con su anterior trabajo “Turn Blue” (2014). En esta época que nos ha tocado vivir en la que el rock está relegado a un segundo plano en las listas de éxitos, Auerbach y Carney se la juegan con un disco simple y conciso. «Let’s Rock» tampoco es que sea un regreso al sonido sucio y descarnado de sus inicios pero demuestra que The Black Keys querían recuperar el protagonismo de las guitarras; con semejante título tampoco es difícil adivinar cuáles son sus intenciones…

Nunca he sido un gran fan de The Black Keys, de hecho todos los discos suyos que he escuchado lo he hecho de forma superficial porque no llegaban a engancharme, siempre los consideré una versión más pulcra, edulcorada y accesible de The White Stripes (que para quien no lo sepa, son mucho más que «Seven Nation Army»), pero hay que reconocer que tienen unos cuantos temazos en su haber. Los creadores de «Lonely Boy» decidieron dejar de trabajar en este álbum con Danger Mouse, su productor desde «Brothers» (2010) y responsable en buena medida del éxito cosechado por el dúo en álbumes como aquel o, sobre todo, con «El Camino» (2011). La idea era volver a los orígenes y aunque quede lejos la crudeza de “Thickfreakness” (2003) o “The Big Come Up” (2002) lo cierto es que The Black Keys han vuelto a la escena con un álbum que aunque no sea la quintaesencia del rock & roll, sí que suena fresco y efectivo. Producido por ellos mismos en el estudio del cantante y guitarrista Dan Auerbach, el dúo nutre de su característico garage gran parte del álbum, y para sintetizar en imágenes ese carácter eléctrico del que querían dotar al disco le encargaron de nuevo a Michael Carney (diseñador gráfico y hermano del batería Patrick Carney) la portada inspirada en las últimas palabras que irónicamente dijo Edmund Zagorski antes de morir en la silla eléctrica el año pasado, algo que le hizo gracia al bueno de Auerbach cuando lo leyó en el periódico mientras se encontraban grabado el álbum. El disco trata temáticas más ligeras, no cabe duda, es bailable 100% y está impregnado por el sonido de Nashville, ciudad en la que fue grabado. 

El primer adelanto que publicaron fue «Go», un tema directo cuyo premonitorio e irónico videoclip nos deja ver que Auerbach y Carney apenas se hablaban después de su última gira y que por el bien del grupo y el de sus bolsillos iban a regresar a lo que mejor saben hacer y que muchos estaban esperando. Es una buena muestra de lo que nos vamos a encontrar a lo largo de estos doce temas que fusionan pop, rock & roll, blues y soul a su modo y estilo. Hay quien le ve toques de AOR al disco, yo no se los veo, desde luego, pero sí reminiscencias a ZZ Top en cortes como «Eagle Birds», o más aún en «Lo/Fi», donde los coros femeninos a cargo de Leisa Hans y Ashley Wilcoxson que aparecen diseminados en distintos momentos del álbum, le dan aquí ese aroma gospel que empasta bien con las guitarras old school. También va sobrado de gancho «Shine A Little Light» con sus toques soul en las estrofas y esa producción limpia que no evita que las guitarras arañen. La pausa la ponen temas como «Walk Across The Water» y «Tell Me Lies» que rezuman clase por los cuatro costados. En esta última y en «Fire Walk With Me» se me dan un aire a nuestros Arizona Baby, ¿acaso soy el único que lo ve? En «Sit Around And Miss You» es inevitable pensar en la Creedence Clearwater Revival ya que la melodía del tema recuerda demasiado a la de «Proud Mary»… Quizá es la obsesión del crítico por buscar referencias, pero lo que está claro es que a estas alturas el sonido de los Black Keys es más que reconocible y no les hace falta buscar inspiración fuera de ese núcleo (parece que) indisoluble formado por estos dos tipos, tanto es así que prácticamente se autoplagian en los videoclips. El tío bailando animosamente en un único plano fijo de «Lonely Boy» fue una idea graciosa y novedosa en su momento, pero hacer lo mismo unos años después con otro en «Fire Walk With Me» o con un par de hippies en «Sit Around And Miss You» quizá ya es demasiado. Le hemos dado cuerda a la máquina, ahora veremos lo que dura…

The Black Keys (Patrick Carney & Dan Auerbach)

Lo mejor: El sonido crudo que como en los viejos tiempos han conseguido produciendo el álbum ellos mismos, pero sin pasarse de vueltas. Dan en el clavo con un disco accesible para un público muy amplio y a la vez fiel a sus referencias.

Lo peor: Tiran demasiado de clichés y por momentos resulta plano y previsible.

The Black Keys «Let’s Rock» (Easy Eye Sound / Nonesuch / Warner)

1. Shine A Little Light
2. Eagle Birds
3. Lo/Hi
4. Walk Across The Water
5. Tell Me Lies
6. Every Little Thing 
7. Get Yourself Together
8. Sit Around And Miss You
9. Go
10. Breaking Down
11. Under the Gun
12. Fire Walk With Me

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Fundador y director de Rock4Spain. Funcionario del rock & roll. Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.

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