Anna Dobon (Annacrusa): «A mí no hay nada que me haya llenado tanto como la música»

Annacrusa se han cascado uno de los mejores discos publicados en España en este año. «Perder La Fe» consolida al grupo castellonense como uno de los referentes de la escena alternativa, en la que ya se habían hecho un nombre con dos discos tan excepcionales como «Duelo» y «La Espina». Hemos charlado con su vocalista, Anna Dobon, sobre todo lo que rodea al álbum, los orígenes de la banda y sus expectativas de futuro. No te pierdas la entrevista que os dejamos a continuación.

 

R4S: ¡Muy buenas! Para comenzar, y antes de meternos en harina con “Perder La Fe”, quería que me explicaras un poco el origen del grupo así como el nombre tan original que elegisteis para el mismo.

A.D.: Pues Annacrusa empieza hace ya siete años con la idea de hacer un grupo acústico, un dúo acústico de hecho. Sevi, que es el guitarrista y compositor base, y yo nos conocíamos de la zona y me propuso probar unas canciones y las probamos, funcionó, seguimos adelante y vimos que las canciones tenían muchas más posibilidades si buscábamos a personas que pudieran ampliar el registro musical, y por eso hicimos una banda de rock al final. Empezó como una cosa bastante suave y al final vimos que tenía muchas más posibilidades.

¿Y por qué se llama Annacrussa? Porque la anacrusa es un movimiento musical en el que el compás empieza un tiempo antes del tiempo fuerte, y es un movimiento musical que nosotros ya realizábamos en esa época, y como yo me llamó Ana entonces hicimos un juego de palabras con mi nombre, por ser la frontwoman simplemente, no por tener más importancia. Mi nombre se escribe con dos enes porque es en catalán y entonces pues hicimos ese juego del término musical con dos enes. 

 

R4S: Tan original es vuestro nombre como vuestra música. Es prácticamente imposible de encasillar. ¿Os sentís cómodos en ese «no-lugar», por así decirlo, o a veces pesa no pertenecer a una escena cerrada?

A.D.: Pues la verdad que es una dicotomía… A veces pesa, pero la mayoría de las veces no pesa porque, quieras o no, nosotros hacemos un tipo de música bastante orgánico en el sentido de que nunca nos decimos «vamos a hacer esto, que se parezca a esto»… Venimos con el bagaje musical de cada uno, que es muy diverso, y a partir de ahí pues las canciones se van creando, entonces la mezcla es lo que le da la autenticidad a esos temas que son poco clasificables. Si el proceso fuera al revés y dijéramos «bueno, pues vamos a hacer unas canciones que se parezcan mucho a Foo Fighters», pues entonces empezaríamos desde otro punto, pero no es así. Entonces, claro, el resultado de nuestra música fluctúa entre el rock, rock alternativo, a veces progresivo, a veces pop. Y no nos importa no tener etiqueta, el problema es para que te programen en un festival, por ejemplo, o si quieren buscar una banda que se parezca a otra para hacer un concierto. Pues ahí ya es difícil, porque como no sabemos cómo clasificarnos, y hay gente que tampoco sabe, pues a veces es difícil ver donde colocarnos.

 

R4S: Sí, es el arma de doble filo, ¿no?

A.D.: Sí, sí. La verdad que sí.

 

R4S: Y dado que Sevi y tú sois el principal motor creativo de la banda, representando (por simplificar uno poco) él la parte más metalera y tú la más melódica, ¿cómo es ese proceso? ¿Hay muchas peleas en el estudio?

A.D.: No, que va, que va, pelea ninguna. No, porque claro, el inicio de la banda fue una idea de Sevi. Él me llamó, yo cantaba en otra banda, y él tenía un grupo de death metal en el que tocaba con el bajista de Annacrusa también, pero tenía como en un cajón un montón de canciones que no podía hacer con su grupo de death metal, porque eso sí que es una etiqueta muy concreta. Entonces esa inquietud por hacer otro tipo de música más auténtica, a lo mejor, o más que salga de ti mismo, de dentro, sin ningún tipo de limitación, es lo que hizo que naciera el grupo. Y por otro lado, yo me considero una persona muy ecléctica, en el sentido de que, pues mira, yo empecé cantando una banda de hardcore, después canté en una banda de ska, he cantado en orquestas… He tocado todos los palos, ¿sabes? A mí la música me gusta mucho en general, hay músicas que no, pero estoy bastante abierta a todos los estilos y lo que me gusta es la música que está bien hecha. No hay ningún tipo de problema en las composiciones porque va todo bastante fluido. Sí que a lo mejor puede pasar que un día digas «pues esto no me gusta como suena» y pruebas otra cosa, pero también me gusta a mí experimentar, y también tiene cierta gracia que sobre una base dura que haya una voz no tan dura. Creo que ese contraste puede puede estar chulo y le sabemos sacar partido creo, pero problemas no hay (risas).

 

R4S: Y siendo precisamente el eclecticismo la mayor virtud de Annacrusa, me gustaría que me dijeras cuáles son tus bandas favoritas o las que más te inspiran a la hora de componer.

A.D.: Buah, eso es muy difícil de contestar, porque también han ido cambiando a lo largo de mi vida, pero ahora mismo las bandas que más estoy escuchando son Foo Fighters, Steven Wilson o Porcupine Tree, y también estoy escuchando una banda que se llama Standstill, española, que creo que fuente de inspiración de Vetusta Morla. Eso son las cosas que más escucho últimamente, ¿vale? Pero también te puedo decir que he escuchado mucho soul y mucho reggae y mucho rock and roll. También me gustan mucho los Cranberries. No sé, es muy abierto el abanico. Y si mis compañeros se pusieran a decirte sus referentes, creo que haríamos una lista tan tan larga que dirías «madre mía, ¿cómo es posible?».

 

R4S: Según la época, ¿no?

A.D.: Claro, porque eso también evoluciona, ¿no? Tú evolucionas como persona y también te abres a otro tipo de sonoridades o de música. A mí me ha pasado eso.

Annacrusa (Anna Dobon, Leny Orzáez, Carlos Pauls & Sevi Guilles)

R4S: Entre “Duelo” y “La Espina”  hubo un cambio hacia algo más eléctrico y crudo. Ahora con “Perder La Fe” habéis dado un nuevo giro de tuerca logrando un equilibrio y una delicadeza cautivadora. ¿Sientes que habéis encontrado vuestro sonido definitivo?

A.D.: No lo sé, no lo sé. A mí, la verdad, es que el sonido de «Perder La Fe» me gusta bastante. Considero que es una mezcla entre el primero, «Duelo», y «Perder La Fe». Ese equilibrio que tú has nombrado, y nos gusta porque tiene un poco de magia en la mezcla, pero también tiene algo de crudeza, porque no nos hemos querido pasar con la magia… Pero tampoco sabría decirte si va a ser nuestro sonido definitivo, ¿sabes?, porque depende también mucho de con quien trabajes. Ahora hemos trabajado con un productor, algo que nunca habíamos hecho, nunca habíamos metido una persona externa al grupo. Y eso también ha ayudado un montón a que ese tipo de sonido cambie, porque el productor, por ejemplo, ha visto claro desde fuera a qué bandas podíamos parecernos a la hora de sonar, ¿sabes? Entonces él también nos ha llevado hacia ahí, convenciéndonos primero, claro. Nos gusta el sonido que hemos sacado ahora, la verdad que sí.

 

R4S: El disco se titula “Perder La Fe”, pero habéis manifestado que en realidad es un ejercicio para «no perderla» en este mundo caótico. ¿Es este álbum un refugio o una bofetada de realidad?

A.D.: Bueno, yo creo que una mezcla de las dos cosas. Sí que es una invitación a reflexionar. El planeta, el mundo, los que lo habitamos, estamos viviendo una crisis existencial muy grande y mires por donde mires parece que nada se sostiene. Entonces, ante ese escenario, es difícil tener una esperanza. Si piensas así, muy a lo grande, como humanidad, ostras, pues te planteas muchas cosas. A lo mejor no valdría la pena ni levantarte cada día para trabajar, ¿para qué? ¿Qué sentido tiene esto al final? Pero precisamente, las canciones son reflexiones de cosas personales que hemos vivido, pero que cualquier persona se la puede hacer suya o se puede sentir identificado con lo que dicen mensajes. Son mensajes bastante humanistas y creo que son invitaciones a reflexionar.

 

R4S: En este trabajo el mar está muy presente. ¿Qué representa el océano para Annacrusa? ¿Un lugar de calma o una fuerza indomable que nos recuerda nuestra pequeñez?

A.D.: Pues ambas cosas. El océano tiene de símbolo la calma, la paz que te puede dar el mar, un mar calmado, el hecho de poder mirar al horizonte con esperanza, pero a la vez el mar también puede ser caos, con la tormenta, y peligro. Estar en un mar revoloteado puede ser una muerte. Y además también hemos jugado con un símbolo literario como es el leviatán, que es un monstruo marino que representa el caos, ese peligro que está dentro de ese mar, que a veces está calmado, a veces está revoloteado, también la tormenta, la calma después de la tormenta… Todas esas cosas que nos evocaba el mar nos gustaban mucho como para darle una imagen al disco visual y a la vez coger algunos elementos, algunos términos lingüísticos y ponerlos en algunas canciones. Aún así, no es un disco conceptual, porque cada canción habla de una película, pero sí que hemos querido buscarle una cosa general como un hilo conductor.

 

R4S: Habéis vuelto a grabar con Sam Ferrer en WZ Estudi. ¿Qué sientes que aporta Sam al sonido de la banda que hace que sigáis trabajando con él año tras año?

A.D.: Pues, a ver, con Sam habíamos grabado previamente un single que publicamos suelto. Y lo que nos gustó de Sam es que es un tío que tiene mucha psicología a la hora de estar en el estudio. Te ayuda, te propone cosas… Porque claro, el estudio puede ser una fase bonita o puede ser angustiante, según cómo seas, ¿no? Porque hay personas que quieren ir allí ya con todo cerrado. Y claro, Sam es una persona que sí, que ha estado en todo el proceso de producción de las canciones, no es que solo hayamos estado allí para la grabación, pero es una persona que en cierto momento te puede proponer grabando «¿y si esto lo haces de otra manera?, ¿así?». Y lo haces y no te crea ningún tipo de estrés; a mí me ayudó mucho, por ejemplo, en canciones que llevaba preparadas como imaginando en este tramo tengo que tener esta emoción, en este esta… y en ciertos momentos que no sale como tú imaginas que va a salir, él me ayudaba creando imágenes visuales, diciéndome «imagínate que estás en el fondo del mar y estás intentando nadar hacia afuera, pero hay una fuerza que te arrastra hacia el fondo». Pues es pensar así, cantar con esa imagen en la cabeza, y mágicamente me hacía cantar de una manera distinta, entonces esa psicología y esa manera de enamorarse del proyecto pues la verdad que resultó muy constructiva, fue muy bonito. Como es una persona, que además tenemos cerca, pues fue cómodo porque pudimos alargar el tiempo de grabación bastante. La verdad es que es un tío, para mí, de 10, porque es como uno más del grupo, se implica mucho.

 

R4S: Tu registro vocal me parece de lo más destacado del álbum, ¿Cómo has trabajado las voces en este disco para transmitir esa mezcla de vulnerabilidad y empuje?.

A.D.: Pues la verdad es que lo de la emoción es algo que llevo bastante conmigo misma. No es que sea dramática, pero tengo estudios de arte dramático y como que tengo facilidad para esas cosas, pero sí que es verdad que técnicamente he tenido que ponerme un poco las pilas con la voz de pecho, porque yo tenía una técnica vocal de profesoras que he tenido, pero sentía que necesitaba pues que la voz ahora fuera un poco distinta. Y bueno, estaba ahí experimentando con Ángel Belinchón, el cantante de otro grupo que se llama Dry River, que él es profesor de voz, y entre él y yo hemos jugado con las voces y hemos hablado de las voces, y eso ha ayudado montón.

R4S: «A Tus Pies» es una de las canciones centrales del álbum por lo que representa,  una declaración de amor a la música a pesar de los sinsabores que provoca. ¿Es difícil mantener la ilusión cuando la «industria» parece ir en contra de la «autenticidad»?

A.D.: Sí, sí. Tiene que ser una pasión la música, porque sino acabas abandonando, y yo lo entiendo ¿eh? porque claro, la vida se va complicando y tienes que encontrar el momento de ensayar, de dedicarle esas horas. Y si no ves una compensación económica, o ya no económica, si ves que tu música no va a ningún sitio, pues te acabas decepcionando. Pero a pesar de eso, la música a nosotros nos ha dado tanto como personas… Te llena unos vacíos… A mí no hay nada que me haya llenado tanto como la música. Entonces todo lo malo me compensa. Pero tengo que decirte también que nosotros estamos muy contentos, hemos ido trabajando y el trabajo que haces se ve recompensado, ¿sabes?. Si tú le echas horas, eso al final sale. Entonces nosotros estamos contentos.

 

R4S: Sí, lo que pasa es eso, que es complicado, ¿verdad? Para los grupos pequeños, el tener que compaginar la música con la vida cotidiana, pues…

A.D.: Claro, además tienes que invertir dinero y a veces no te va bien. O hay personas que no están dispuestas a invertir tanto dinero en algo que a lo mejor no sabes a dónde va a llegar. Pero si lo tienes claro hay que tirar para adelante.

 

R4S: Eso es. Pues esto ha sido todo Anna, muchas gracias por atendernos. Para despedirnos, como solemos decir, puedes hacer uso de tu derecho a la última palabra para dirigirte a vuestros fans y a nuestros lectores.

A.D.: Muchas gracias a ti. Yo invitaría a quien nos esté escuchando, a que escuche el disco, «Perder La Fe», pero que lo haga de una manera de principio a final. Y si es posible, que encuentre un pequeño remanso de paz y se siente con unos buenos auriculares y que se dé un buen viaje con este disco.

Anna Dobon

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Fundador y director de Rock4Spain. Esposo y padre de dos. Funcionario del rock & roll. Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.

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