Jimmy Eat World – Surviving (2019)

¡Vaya sorpresa! cómo es la vida ¿verdad? Cuando ya no esperaba nada de Jimmy Eat World, de repente cogen y se cascan este discazo. Nunca hay que perder la fe, por eso a pesar de que hace tiempo que la banda de Arizona no ocupa un lugar preferente entre los grupos que gusto de escuchar, cuando vi que habían sacado nuevo disco me fui a escucharlo aunque tan solo fuera por curiosidad, por si acaso se habían sacado de la manga algo interesante… ¡Pues vaya si lo han hecho! Tampoco quiero pecar de un entusiasmo desmesurado pero puedo decir, sin temor a equivocarme, que este «Surviving» es el mejor disco de Jimmy Eat World desde el soberbio «Bleed American» (2001). Los cinco discos publicados entre uno y otro son interesantes, todos tenían temas destacables, sin duda, pero ninguno era un trabajo tan redondo y cohesionado como éste. «Surviving» es una reafirmación vital no exenta de nostalgia. El combo fundado en 1993, y con los mismos miembros desde el 95, ha disfrutado de una amplia trayectoria marcada por múltiples grabaciones, giras frecuentes y una resiliencia que les ha permitido aguantar lo suficiente como para lanzar su décimo álbum de estudio justo cuando la nostalgia emo alcanza su cenit. Este trabajo está repleto de guiños a las diferentes facetas mostradas en su discografía dejando a los pies de los caballos a los que estaban ansiosos por ocupar un trono que (si en algún momento lo habían perdido) parece evidente que lo han recuperado.

«Surviving» ha sido producido por la propia banda y por Justin Meldal-Johnsen (Nine Inch Nails, Paramore, M83), con el que ya trabajaron en «Integrity Blues». Sin embargo, hay diferencias notables entre ambos. Los dos tienen sus momentos experimentales, pero «Surviving» sobresale por tener un sonido más duro y directo. De ello nos damos cuenta ya desde el arranque con el tema que, precisamente, da título al disco. Un corte basado en un riff de guitarra machacón que se prolonga durante los tres minutos que dura, y al que se van uniendo capas e instrumentos para adentrarnos en un terreno conocido y reconfortante. Y si este inicio ya nos sorprende gratamente, más aún lo hace un «Criminal Energy» que es un auténtico pelotazo con unos punteos casi metálicos y un estribillo melódico marca de la casa que lo convierten en uno de los mejores cortes del álbum y en uno de mis favoritos de su discografía. Tras un inicio arrollador y, en cierta medida, desconcertante, llega el momento de bajar las revoluciones y lo hacen con un medio tiempo delicioso como «Delivery». Al fin y al cabo, también se mueven como pez en el agua en ese terreno más reposado y elegante. «555» es un tema modernete que han utilizado como single y que demuestra su gusto por el pop de aires electrónicos. Sinceramente, no es de lo mejor que vamos a encontrar aquí, aunque es probable que encuentre un lugar privilegiado en las radiofórmulas. El álbum, que goza de una producción excelente y un sonido refinado, también tiene detalles entrañables y caseros como el inicio de «One Mil» con esa melodía de guitarra acústica grabada por el propio Jim Adkins en su garaje con su teléfono móvil. También este tema es notable, bastante noventero, y prepara el camino para una alegre y a la vez introspectiva «All The Way (Stay)». Un riff pop-punk sostiene un tema, por otra parte, bastante rocanrolero, en el que Adkins alude a su recuperación de la adicción al alcohol que ha sufrido (ya lleva seis años sobrio) y que acaba en un ambiente festivo con unos coros femeninos gentileza de Rachel Haden (vocalista de Of That Dog.) y hasta un solo de saxo a cargo de James King (Fitz And The Tantrums). «Diamond» y «Love Never» (éste último ya lo habían publicado como single en 2018) son dos cortes pegadizos de esos que tantos nos han regalado a lo largo del cuarto de siglo que llevan en activo y que nos dirigen sin sobresaltos hacia la parte final del álbum. Aquí aparecen los temas, podríamos decir, más experimentales. «Recommit» es un tema tenso que me recuerda a alguien pero no acabo de identificar a quien, eso supongo que es una buena señal, una muestra de que aunque tienen un estilo propio son capaces de incorporar influencias de artistas contemporáneos suyos sin que éstas sean evidentes, y el broche final lo pone el corte más largo con diferencia del álbum: «Congratulations». En él buscan la épica a través de un ritmo exótico a base de programaciones que junto a las guitarras metalizadas le dan un toque industrial, y en el que cuentan también con unos coros discretos de Dave Havok de AFI grabados también con un iPhone. Mención especial merece el final apoteósico que nos trae a la mente a los mejores Biffy Clyro.

Después de década y media en la que la publicación de un nuevo disco de Jimmy Eat World generaba cierta indiferencia, con «Surviving» se han reivindicado y nos han demostrado que siguen ahí, al pie del cañón y con cosas que decir. Pocas veces fue tan apropiado el dicho de «el que tuvo retuvo»…

Jimmy Eat World (Zach Lind, Jim Adkins, Rick Burch & Tom Linton)

Lo mejor: Jimmy Eat World nos han dejado con un palmo de narices a todos los que no esperábamos ya nada de ellos a estas alturas. «Surviving» es un disco redondo y cohesionado en el que suenan como nunca, sea cual sea la faceta que desarrollen. 

Lo peor: Quizá para algunos llegue demasiado tarde y no se tomen la molestia de darle una oportunidad.

Jimmy Eat World «Surviving» (Exotic Location Recordings / RCA Records)

1. Surviving
2. Criminal Energy
3. Delivery
4. 555
5. One Mil
6. All The Way (Stay)
7. Diamond
8. Love Never
9. Recommit
10. Congratulations

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Fundador y director de Rock4Spain. Funcionario del rock & roll. Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.

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