Adiós Caballos están de vuelta con «Edificios Abandonados», un EP conceptual sobre la decadencia urbana, la soledad y la deshumanización. Grabado en el estudio Bomtrack de Úbeda, por David F.Castro (productor de sus primeras demos cuando eran At Least), estas cinco canciones son una búsqueda de identidad llevada al límite para dar con la versión más honesta de sí mismos. Abre la veda «La Quietud», que ejerce de intro en clave post-rock, con una frase corta y concisa repetida varias veces que marca la idea del disco: «Algunas personas somos como edificios abandonados. No queda nada, nada, nada dentro». Con «Sangre Calígula» cambian de tercio entrando a degüello mostrando su vertiente más screamo para luego atemperarse con el spoken word que hace de estribillo y sus transiciones atmosféricas. Alcanzan su máxima expresión de inspiración en el tramo central con dos cortes como «Llueve En Ninsei» (una referencia directa al universo de William Gibson) y «Viejas Fotos»; estos dos temas tienen una gran pegada y ejemplifican el post-hardcore fino, emotivo y efectivo que tan bien practican. Y el cierre lo echan con «Volátil Ceniza», el tema más breve del lote en el que el cuarteto almeriense condensa, sin escatimar agresividad, la idea principal que el grupo ha desarrollando a lo largo del Extended Play. Un cuarto de hora descarnado que sirve para engrandecer su legado, que ahora consta de tres EPs. Entre todos apenas harían un disco convencional, ¡pero vaya disco!.
Fundador y director de Rock4Spain.
Esposo y padre de dos.
Funcionario del rock & roll.
Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.
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