Larkin Poe – Self Made Man (2020)

Parece mentira, si tenemos en cuenta que estamos hablando de un grupo tan joven, pero ya tenemos aquí el quinto disco de estudio de Larkin Poe. Se titula «Self Made Man» – curioso título – y de nuevo llega a nosotros a través de su propio sello, Tricki-Woo Records. Un nuevo disco, pero no un disco más; estamos hablando del disco más completo y maduro de este dúo de Atlanta con sede en Nashville, treinta y cinco minutos en los que las hermanas Lovell se desmarcan de los coqueteos con el pop y la electrónica de su anterior «Venom & Faith» para volver a sus orígenes y regalarnos un discazo de rock & roll profundamente americano donde elevan a la máxima potencia todas sus virtudes.

«She’s A Self Made Man» inaugura el álbum con su título irónico y juguetón. Tanto la letra como la música dice mucho de estas hermanas que, efectivamente, son unas mujeres hechas a sí mismas. Este primer single es un auténtico pelotazo en el que queda bien patente que su conocimiento y amor por el blues y las raíces americanas es genuino y profundo. Un tema crujiente y vigoroso de instrumentación básica, patrones que se repiten en una «Holy Ghost Fire» a la que, eso sí, dotan de aún más electricidad. Rock n’ roll de pura cepa, lo llevan en la sangre. En lo que se refiere a la producción, cabe destacar el protagonismo que adquieren las guitarras. Las bases rítmicas rebajan su intensidad y en muchos cortes las baterías desaparecen o son imperceptibles en detrimento de las palmadas que marcan el ritmo, «Keep Diggin'» es el primer gran ejemplo, pero como digo, no el último. Otro sería «Back Down South», en el que cuentan de nuevo con la colaboración del guitarrista Tyler Bryant, marido de la vocalista y también guitarrista Rebecca Lovell, así todo queda en casa… Un blues descarnado y moderno en el que hablan de sus raíces con honestidad, rindiendo homenaje al legado musical de su región natal. La vertiente más alegre la muestran en «Tears Of Blue To Gold» y en la final «Easy Street» donde dan rienda suelta al bluegrass que llevan dentro transmitiendo buen rollo al estilo de la Creedence Clearwater Revival. El rock n’ roll vivo y con gancho sigue fuerte en cortes como «Scorpion», «Danger Angel» o «Ex-Con» donde la influencia de bandas como ZZ Top o Led Zeppelin está tan patente como siempre. La verdad es que no hay mucho para analizar pormenorizadamente en este disco, porque cualquiera que esté mínimamente familiarizado con las raíces del rock y el blues sabe de lo que estamos hablando, pero creedme, no tiene desperdicio, «Self Made Man» es canela en rama. Por ello, y para ir cerrando la crítica, me detendré brevemente en los que podrían ser los dos cortes más diferentes del álbum. El primero de ellos es «God Moves On The Water», y lo es fundamentalmente porque se trata de la única versión que han incluido en este nuevo trabajo. Aquí aceleran el sermón acalorado que Blind Willie Johnson escribió allá por 1929 inspirándose en el desastre del Titanic y aludiendo al libro del Génesis con el versículo «And the Spirit of God moved upon the face of the waters». Una canción de gospel, rápida y oscura que rezuma espiritualidad. El otro corte a destacar es «Every Bird That Flies», el que sirve de perfecto enlace entre su anterior disco y este. Cuenta con una base rítmica eminentemente electrónica y se desarrolla con mucha clase, aunando belleza con oscuridad. Un tema denso que es lo suficientemente pegadizo como para que lo grabemos en nuestra mente y que es una nueva demostración de que dominan el lenguaje del rock a la perfección.

Las Larkin Poe no solo son multi-instrumentistas, sino que también se han encargado de la producción del álbum, y lo han hecho con maestría. En demasiadas ocasiones, los discos de rock sureño o country contemporáneos se desvían hacia un sonido demasiado pulido que desvirtúa el género en aras de llegar a un público masivo. Sin embargo, en «Self Made Man» han conseguido un sonido de alta calidad, a la par que crudo y sucio cuando conviene. Una producción del siglo XXI que honra a las polvorientas grabaciones de la primera mitad del siglo XX, otro punto a favor de estas chicas que parecen no tener techo. La valentía y el talento se deberían premiar, y la autenticidad también. Para nosotros, sin duda, uno de los mejores discos del año.

Larkin Poe (Rebecca & Megan Lovell)

Lo mejor: Larkin Poe han dado en el clavo con su disco más redondo. En «Self Made Man» se dejan de experimentos y coqueteos con el pop y la electrónica para volver a sus orígenes y demostrar que el futuro del rock americano de raíces pasa irrefutablemente por ellas.

Lo peor: No lo hay. Es un disco al que, al menos yo, no le encuentro fisuras.

Larkin Poe «Self Made Man» (Tricki-Woo)

  1. She’s A Self Made Man
  2. Holy Ghost Fire
  3. Keep Diggin’
  4. Back Down South
  5. Tears Of Blue To Gold
  6. God Moves On The Water
  7. Every Bird That Flies
  8. Scorpion
  9. Danger Angel
  10. Ex-Con
  11. Easy Street

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Fundador y director de Rock4Spain. Funcionario del rock & roll. Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.

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