Onírica Dual (29 de febrero, «El Perro», Madrid)

Bajo el hechizo de Onírica Dual caímos a su paso por la capital. Igual que tan solo hay un 29 de febrero cada cuatro años, un concierto de estas características tampoco se da todos los días. El Perro De La Parte De Atrás Del Coche es una sala con un encanto especial, y tal y como estaba decorado el escenario con esas rosas rojas iluminadas por tecnología led, todos éramos conscientes de que irremediablemente íbamos a caer presos de su embrujo como si de un ejercicio de prestidigitación se tratara. Morti y Víctor Fraile, Víctor Fraile y Morti, ellos son Onírica Dual, dos artistas unidos por un particular imaginario musical que en formato acústico consiguió encandilarnos durante casi dos horas en las que nos fue imposible apartar la mirada del escenario. El grueso del repertorio estuvo formado por canciones de los distintos proyectos en los que Morti está, o ha estado, involucrado; pero también hubo, desde luego, espacio para el lucimiento personal de Víctor Fraile, como la versión del tema de Alma Mater «El Cielo Se Rompe» que interpretó en solitario en el primer tramo del show.

Las canciones de Skizoo, muy bien recibidas, como no podría ser de otra forma, ocuparon buena parte del catálogo de temazos revisionados que nos ofrecieron. «Habrá Que Olvidar» fue la primera de ellas, dejando paso sin solución de continuidad a un clásico del repertorio de Morti en solitario como «Sopla El Viento», aunque para clásico el noventero «Dar Dar Y Recibir» de Fantástico Hombre Bala cuyo estribillo todos coreamos de forma entusiasta. El espectáculo transcurría entre bromas y confidencias entre los protagonistas, y en una de ellas Víctor nos confesó como la composición de la bella «Son De Luna» fue un ejemplo de inspiración espontánea fruto de un productivo sueño. Y tras la reflexión de Morti sobre la utilización del lenguaje y el sentido de las palabras llegaba el turno de «Nubila Khan» como paso previo a la primera colaboración de la noche.

El micrófono libre situado en el centro del escenario iba a ser empuñado por primera vez por Belén Arjona. La cantante madrileña interpretó a dúo con Morti (y con la ayuda de las palmas del público mediante) el éxito de Skizoo «No Todo Está Perdido» en uno de los momentos más explosivos de la velada. En contra de lo que muchos piensan, los conciertos acústicos no tienen porqué estar copados por baladas o temas de tempo lento, y éste es un gran ejemplo. Ya metidos en situación, la energía continuó fluyendo con «Por Todo Aquello», un tema de Laguna, el antiguo grupo de Víctor Fraile, que también fue muy bien recibido por sus incondicionales. La emoción seguía a flor de piel con «Cielo Crepuscular», pero el plato fuerte aún estaba por llegar…

El dúo abandonó momentaneamente el escenario para dejárselo libre a la colaboración estelar de la noche: Carlos Escobedo. Sentado en un taburete en la parte central del escenario y tan solo acompañado por el piano de su tocayo teclista, cantó dos de los temas más profundos de «Vulcano», el último disco de estudio de Sôber si exceptuamos «La Sinfonía Del Paradÿsso». Estos son «Estrella Polar» y «La Escalera», este último dedicado a un familiar afectado por el alzheimer. Visiblemente emocionado, se le veía complacido por poder compartir momentos tan íntimos con el público tan cercano. El tocar en salas de pequeño aforo es algo en lo que ahora no se prodiga Sôber y se agarró a esta oportunidad como a un clavo ardiendo para nuestro deleite. 

Tras este impás, Víctor y Morti regresaron al escenario, y ahora en formato cuarteto, interpretaron el clásico por excelencia de la segunda etapa de Sôber, «Náufrago», y el único tema de InMune que entró en el set list, «Sirenas». Hubiera estado bien algún tema más del grupo principal de Morti en la actualidad, así como que nos hubiesen obsequiado con alguno de Whisky Caravan, la banda de Víctor Fraile, ¡por pedir que no quede! pero nos quedamos con las ganas (espero se anoten esta sugerencia para una futura ocasión). En cualquier caso, no nos podemos quejar; la pasión y la calidad con la que Onírica Dual afrontaron todo el show es digna de elogio y admiración.

Encarábamos el tramo final del concierto y este estuvo protagonizado por dos de los temas más emblemáticos de Skizoo y otros dos de Bushido que hasta ese momento había sido el único proyecto de Morti inédito en el repertorio. «Arriésgate» dio paso a «Desmejorado», y cuando la sala entró en ebullición con «Algún Día» (uno de los mejores temas de la historia del rock en español) y parecía que se bajaba el telón, nuestros protagonistas hicieron un amago de retirada aunque finalmente tocaron los bises del tirón, que el tiempo se agotaba y no estaba la noche para protocolos. «Magenta» fue la encargada de echar el cierre a una bonita noche con las emociones a flor de piel, una experiencia musical de esas que te reconcilian con el mundo y perduran en la memoria. ¡Chapó!

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Fundador y director de Rock4Spain. Funcionario del rock & roll. Tras aparcar sus proyectos musicales propios y con la experiencia que le dan varios años de colaboración como redactor en cylcultural.org decide lanzarse a esta empresa.

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